Flow, es una obra maestra del cine propio de la contemporaneidad, pero con toda la carga emocional de las verdaderas obras maestras cinematográficas del siglo XX. Esa hermosura de gato negro y ojos amarillos y con máximo cinco mil gramos de peso, recoge miles de miles de afectaciones emocionales que sufrimos miles de miles de seres humanos en este planeta actualmente: miedo, incertidumbre, dudas, angustia, desconfianza y dolor; pero tuvo que pasar por una gran cantidad de "terapias de choque" para salir avante y siempre con la esperanza de " que todo no está perdido" en un perro, un lémur, un capibara, un pájaro secretario y una ballena, pues éstos seres hermosos también tuvieron que pasar por esas terapias y todos unidos fueron construyendo un tejido social basado en la amistad, la solidaridad, la compasión y el afecto. Valores que son inexistentes en el nudo social en el que se encuentra la mayor parte de la población humana en el siglo XXI y es desde ahà donde millones de personas no encuentran un soporte ni en una familia, ni en un cÃrculo de amistad o laboral entre otros, que serÃan los que formarÃan nuevamente un tejido social como lo construyeron Flow y sus acompañantes.