En las Cortes el 2 de junio de 1932, durante el debate sobre el Estatuto de AutonomÃa de Cataluña, Ortega y Gasset pronunció una memorable frase: «Señores, repito que yo no sé una palabra de Derecho; pero sé, cuando llega la hora, quedarme atónito.» Atónitos estamos todos ante ciertas aberraciones judiciales que violan flagrantemente la racionalidad y el sentido común.