Informaciones fidedignas confirman que los gazatíes supervivientes están en condiciones infrahumanas, a la intemperie, sin alimentos, sin medicinas ni asistencia sanitaria, con muchos menores afectados por grave desnutrición… El genocidio continúa, Israel ya no es un Estado democrático y el pueblo judío, que lo consiente, tendrá que cargar con esta dura responsabilidad.