Está historia..., fue sanadora para mí..., me di cuenta de lo maravillosas que son las imperfecciones, y de lo valiosas que son las grietas que llevamos encima..., no llevo tiritas como Nica, pero comprendí que llenaba de color mi vida mediante mi propia luz, mis propios colores, para reflejar aquello que hay en mi interior. Este libro fue una manera de aceptar las peculiaridades de mi persona, fue un viaje en medio de oscuridades, espinas y temores; al final..., pude comprender mucho más los sentimientos complicados, difíciles..., de esos que solemos huir con rapidez..., y salí de esas páginas impregnadas de valor, amando las rarezas que tanto temia demostrar.