Es el cuarto libro de la saga y donde comienza a aparecer el lenguaje inclusivo. Me distrae de la lectura y no tengo porqué acostumbrarme ni quiero verme obligada a dejar de leer libros donde aparezca este lenguaje. Seguir escribiendo como se ha hecho siempre, no ha hecho daño ni ofendido a nadie. Yo sí que me siento ofendida porque me obligan a entrar en un lenguaje que me crea confusión a la hora de leer.