Es un libro bastante amplio en cuanto algunas palabras que no entendía y tenía que buscar, pero la finalidad del personaje es compartirnos su conversión al cristianismo y prácticamente todo lo que el pensaba acerca de las religiones o su idealismo fue vano.
Algunos fragmentos:
La dureza de Dios es más agradable que la amabilidad de los hombres, y su coacción es nuestra liberación.
La sutil distinción filosófica entre esto (Espíritu) y lo que la gente corriente llama "orar a Dios" se hunde tan pronto como empiezas a hacerlo con honestidad. Del idealismo se puede hablas y se puede sentir, pero no se puede vivir.
Lo leería en alguna segunda ocasión.