Película excelsa y digna, como la Santa. Es tal su legado y es tal su nivel de santidad, que aún hoy el enemigo sigue haciendo gala de esas viejas tácticas que tiene como vieja serpiente: difamándola y calumniándola. Gracias a Dios tenemos a Zavala que nos recuerda quién fue Teresa la otra Grande, después de la Santa de Ávila. ¡Gracias, Zavala!