No es mala pero cae cada vez más en falacias recurrentes (muy muy notables) y en un punto de vista de izquierda adoctrinadora. Guerra de sexos, transexualidad muy poco argumentada (como siempre), estereotipos…
He visto en todas las reseñas que los dos que son más machirulos se quedan sin mujer y sin amor. Pero nadie habla de sus dos casas espectaculares en comparación con los otros dos deconstruidos que me parecen personajes incluso más repetitivos y cansinos (Santi y Luis). Estos últimos son el ejemplo de a lo que la sociedad quiere reducir al hombre. Una persona sumisa, sin carácter, incapaz de tener opiniones propia y que si se enfada ya es machista. La serie es graciosa, pero ridiculiza constantemente a Pedro (persona sin malas intenciones en mi opinión) y a Raúl (una persona intensa que se vuelve mala por no saber controlar sus deseos). Te intentan decir que como te identifiques con alguno te va a pasar lo mismo que a esa persona. Tiene mensajes bastante lamentables sinceramente