La declaración universal de los derechos humanos sigue siendo el documento de mayor peso en materia de derecho de los ciudadanos y ciudadanas, 73 años de haberse proclamado en París en 1948. Y sigue siendo un texto vigente, en tanto la gran mayoría de los gobiernos del mundo capitalista han venido violándola desde su proclamación hasta la fecha, en detrimento de los seres humanos más vulnerables de las naciones que reconocen esta proclamación como el preludio de un Estado de derechos democráticos.