La esencia de Star Wars es ser polรญtico. Su origen estรก circunscrito con la amenaza a la humanidad por la novedad de la bomba atรณmica, eso es la estrella de la muerte, un arma de destrucciรณn masiva capaz de eliminar un planeta entero y toda su existencia muy poco tiempo.
Los bandos en Star Wars tambiรฉn reflejan su naturaleza polรญtica, el imperio es ante todo un reflejo de los paรญses altamente industrializados cuya economรญa los hace capaces de mantener en estado de colonias comerciales a los paรญses considerados subdesarrollados, los rebeldes, por otra parte, son claramente un reflejo de los guerrilleros que utilizan tรกcticas de guerra psicolรณgica para derrotar a un enemigo mucho mรกs fuerte que ellos.
Las precuelas tambiรฉn ofrecen el vistazo de un estado altamente burocratizado e incompetente que termina permitiendo el ascenso del fascismo mediante un autogolpe del senador Palpatine quiรฉn, en efecto, termina adquiriendo el tรญtulo de emperador debido a la acumulaciรณn de poder. Tambiรฉn Anakin es un reflejo de las tรกcticas de manipulaciรณn emocional del fascismo y su propaganda que termina convirtiendo a jovenes inseguros en fuerzas de choque con las cuales perseguir a la poblaciรณn, evitar la movilizaciรณn obrera e imponer una dictadura.
Andor es la mรกxima expresiรณn de que Star Wars brilla aรบn mรกs cuanto mรกs profundiza polรญticamente y es de las mejores obras audiovisuales que pudo dar el universo de Star Wars precisamente porque se toma enserio la tarea de mostrar como se forma la rebeliรณn, de mรกs estรก decir que en los รบltimos capรญtulos de la segunda temporada vemos un paralelismo con el genocidio palestino por parte del gobierno israelรญ que no es puesto allรญ de manera accidental.
En fin, Star Wars es en su esencia, polรญtica. No se puede separar la crรญtica social del mismo, The Acolyte no es una serie que explote ese potencial, pero es un error amar Star Wars y ser un despolitizado.