Los capÃtulos son simpáticos, ingenuos, previsibles y dotados de cierta
inverosimilitud. Tales circunstancias liberan a la serie de un análisis crÃtico, sobre todo al ingresar al mismo la empatÃa y simpatÃa de sus protagonistas, cuyo grado de sobreactuación no molesta, sino que forma parte de su estructura.. En otro aspecto, la banda sonora es como una catarsis musical dotada de ciertos desenfrenos,pero también de algunos modestos pero aceptables giros melódicos que refieren sin duda a la omnipresente España. Por lo expuesto, no serÃa descabellado, sino por el contrario una necesidad, hacer una remake de El Zorro, despojada de algunos de los desaciertos expuestos y de tanta amabilidad, incorporando un nuevo Zorro más duro, letal y creÃble.Y guiones con verosimilitud histórica. H. Cuestas