Tanto hermosa como horrible, es sin dudas una paradoja a la hora de ser reseñada. La historia en general ruega por terminar de ser contada y hay mini tramas internas que se pierden, ahogadas por otras que se les suman y terminan por morir frente a la idea generalizada de consumo de drogas y contaminación. Verdaderamente es una lastima sentir que está tan bien lograda en parte y que carezca de sentido de a momentos.
Este largometraje merece la pena de ser visto, y digo pena solo por el hecho de esos entresijos que no llevan a ninguna parte. No es una obra maestra pero conlleva a reflexiones profundas y sentimientos encontrados a la vez que maravilla con su arte único.