Ningún sentimiento de respeto al Sr. Carlos Dittborn, quien cuando supo
de la necesidad del paÃs de reconstruir las zonas afectadas, especialmente Valdivia, habló con el Presidente Jorge Alessandri para devolver el dinero a las arcas del estado, porque entendió que no se podÃa estar haciendo un mundial en un momento de catástrofe. El presidente no se lo permitió. Después de eso hubo ayudas externas y se logró hacer ese recordado mundial que nuestros abuelos y nuestros padres nos mencionaban con gran orgullo. Lo más triste de esta historia es que Don Carlos, su principal organizador, murió dos meses antes de la inauguración. Más consideración con las personas que forjaron nuestro paÃs en el pasado, todos estamos parados sobre cimientos que alguien en algún momento levantó.