Pudo ser buena, sin las escenas pornograficas, que mal que actores tan renombrados ahora, tuvieron que “prostituirse” para recrear los sueños húmedos y perversiones del creador de esta “obra”, escenas de sexo demasiado explícitas súper innecesarias, un trama no tan simplona pero al final de cuentas simple, en resumen se pelean por una mujer promiscua, disfrazado el libertinaje con libertad.
Lo único bueno es que las carreras de Diego luna y Gael prosperaron, siendo este el más horrendo peldaño de su carrera, al menos dio paso a amores perros. Lastimosamente Verdú fue en decadencia por prestarse a un filme pervertido .