Una sola palabra resalta en mi mente para describir este libro: Brillante. El estilo narrativo es un deleite, como ya nos viene acostumbrando su autor con anteriores obras. Una vez que todo el escenario está dispuesto, se sube el telón para dar vida a un despliegue de magia sensacional, con toques de romance y frÃvola camaraderÃa circense. El libro está ambientado en la década de los años treinta, y, si como yo, tus padres te llevaron al circo de peque (o también si no) amarás este libro porque te trasladará a una época dorada del circo en el que los actos robaban el aliento, inspiraban y fascinaban tanto a grandes como a chicos. ¡Me encantó! Vale la pena leerlo.