La pelÃcula es bella y nos hace recapacitar sobre la importancia de respetar, valorar y amar a nuestros padres. Muestra la crudeza de cómo se manifiesta la vejez en muchas personas.
Conozco casi nada sobre fotografÃa, pero cada escena está pulcramente montada, sobre todo con el estupendo manejo de dos colores y sus respectivas variantes cromáticas, ya sean mostrados estos de forma individual o a la par. Por último, magistral actuación de Hopkins.