Doy gracias a Dios, porque nos permite tener entre nosotros al Santo Padre Francisco, en estos tiempos tan difíciles. Su Encíclica "Laudato sí, mi Signore",es uno de los mayores y mejores discursos que un líder mundial ha realizado en nuestra época. No me cabe la menor duda que el Espíritu Santo tocó los corazones de los Cardenales cuando eligieron al nuestro Papa Francisco.
Espero en Dios, que todos hagamos lo que nos dice en su Encíclica; empezando por un servidor.
Con afecto, desde la Ciudad de Puebla de los Ángeles, México: Efrén Aguilar Aquino.