Aunque siempre resulta de interés leer a Pío Baroja, esperaba que desarrollara con mayor profundidad el hecho que da lugar a la novela (el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII).
Además de un escueto diario de viaje, describe con nitidez la brutalidad del paisanaje de la España profunda que, en aquellos inicios de siglo, era endémica en toda la península, y reflejo de los gobiernos de una decrépita monarquía.