Me pareció que sigue replicando los estereotipos sociales: el Moreno debe ser el pobre y es el malo del cuento y el blanco y rico es bueno y justo. Darío Yazbek ya debe deja de “actuar” es malísimo y Diego Boneta sigue en el papel de Luis Miguel. La trama pues los pobres se cansan de ser pobres y de estar bajo el yugo de los ricos. No se pierden de nada... el final me pareció fuera de lugar y forzado.