Como dijo alguien más, tiene buenas intenciones pero una entrega pobre. Lisa Joy parece estar enamorada de su libreto con lo que cree que son las lÃneas que la llevarán a la eternidad. Repite el mismo monólogo hasta 3 veces. Esta fascinación consigo misma, con lo fantástico de los picos de su diálogo, hace que la pelÃcula se sienta desconectada en el camino a hacia esos picos. Muchas altas, poco fundamento. Mucha victoria, poca batalla.