Los efectos especiales y la fotografÃa de esta pelÃcula están más allá de todo comentario. Las actuaciones también son excelentes. Sin embargo, el argumento es bastante pobre, considerando especialmente que la pelÃcula ha sido catalogada como hiperrealista.
La sola idea de altos mandos del ejército sopesando las cuestiones éticas implicadas en enviar o no una patrulla a rescatar a Ryan es un absurdo sobre el que simplemente no se puede montar la trama de una pelÃcula con pretensiones de realismo.
Además de eso el tufo chovinista se huele durante toda la pelÃcula, en la que permanente se enfrenta un pequeño grupo de valientes - inteligentes - buenos estadounidenses contra una enorme masa de cobardes - tontos - malvados alemanes, que ocupan el mismo lugar que hubieran tenido los indios en un Western de los malos. Claro, pueden entenderse licencias artÃsticas como poner Tigres donde no los habÃa en la realidad, u obviar que, en ese momento, eran los aliados los que se encontraban en amplia superioridad numérica, pero cuando se acumulan escenas como el alemán cantando el himno nacional de EEUU, el francotirador metiendo una bala por la mira telescópica al enemigo, los alemanes entrando al pueblo en dos columnas como si caminaran por campo abierto, o los blindado metiéndose entre los edificios sin apoyo de infanterÃa y finalmente varios alemanes rindiéndose de inmediato cuando les pasa un avión por encima y el estadounidense cobarde les apunta con el fusil, se hace patente que, más que ante una pelÃcula hiperrealista, se trata de otra infumable patrioterÃa vestida con mejor traje.