Esta no es una serie para todo el mundo, como el juego del Calamar. Si compararamos con bebidas el juego del calamar es un baso de cola que puede tomar casi cualquiera mientras esto es un whiskey añejo de 18 años, no todo el le va a gustar pero quien pueda tomarlo y apreciarlo lo disfrutara. Es una serie que lentamente te embriaga sin emborracharte y que trata de una forma bastante realista un repetido temá de la literatura de horror sin escupirtelo en la cara, como normalmente sea hace, sino de una forma muy humana, con mucha ingenuidad y sensibilidad.