Subjetivamente, la serie me encantó en todos los sentidos, todos los personajes son memorables, logras empatizar con cada uno de ellos, la ambientación musical y la animación son una joya. La historia te atrapa en los primeros minutos y el desarrollo que te lleva al ominoso desenlace, te deja deseando más, pero cierra perfectamente. Jinx, sin duda alguna, se lleva la corona, mostrándonos un personaje mentalmente inestable, que si bien llega a ser justamente romántico, se humaniza de manera hermosa y nos permite comprender su manera de ver las cosas.
Objetivamente, la verdad, por más que intento encontrarle algún defecto, me sorprendo fracasando, la serie no falla en nada ¿Estamos ante una obra perfecta? No he visto argumentos con sentido en contra de esta premisa. 5 estrellas, 10/10, la mejor serie original de Netflix sin duda alguna. Muchas series logran sacrificar arte por entretenimiento o viceversa, sin embargo, Arcane es un serie entretenida como ninguna, humor sutil y agradable, acción y drama en cantidades muy saludables, acompañada de una historia relativamente fácil de seguir, a pesar de esto, la serie logra trasmitir emociones, hay vida en cada cuadro de animación, cada canción, cada diálogo, no hay nada que sobre, y por suerte, nada que falte.
Arcane es una serie, en pocas palabras, sublime.