Lupillo me sorprendió mucho con este material. Me parece que las canciones son idóneas para el amor y desamor. Los arreglos y las versiones te llevan literalmente a querer pasar una noche de copas con el intérprete. Creo que es de los mejores trabajos que he escuchado de nuestra música regional mexicana. Combina todo: el estilo de su voz bohemia y aguardientoza (sin ser mala), su interacción con el público y su interpretación tan pura y espontánea. Si todos los materiales de este género tuvieran este nivel, creo que se tendría otra percepción de esta música.
Destacan sus "Amores Fingidos", "Despreciado Me Voy", "Nieves de Enero" y una versión romantiquísima de "Cien Años" (no supera, pero se acerca a los talones de la del inigualable Pedro Infante).
Un álbum chiquito pero llegador.