Cuando estaba en mi proceso de conversión me invitaron a ver esta pelÃcula y debo decir que cuando la và por primera vez la vi como algo normal, pero me ayudó muchÃsimo a entender el milagro de la misa. Hoy unos cuantos años después, y luego de estar viviendo mi amor a Jesucristo la he vuelto a ver, y he llorado como un niño en toda la pelÃcula. Ahora sé que todo eso es verdad porque lo he vivido. Dios bendiga estás pelÃculas y sus creadores.