La serie es perfecta. Propone una ambientación de época muy lograda, en el contexto de una práctica secular que no habÃa sido tratada desde el lenguaje cinematográfico con tan profunda mirada. El ajedrez. Un juego en el cual destaca un valor escaso en el mundo moderno. La honestidad intelectual. La forma como es contada la historia nos introduce en la subjetividad de unas niñas que han sido institucionalizadas en un orfanato. A partir de esas condiciones adversas, surgen experiencias de resiliencia y transformación radicales, que dejan huella profunda en la vida. Vale la pena detenerse a verla.