Este libro, Ignacio de Loyola nunca solo, tuve la suerte de tenerlo cerca mío, cuando tuve un accidente, que me postro en cama como 45 días, y un sacerdote Jesuita, me dijo, ahora vas a leer el libro " Ignacio de Loyola nunca solo", y medite mucho la vida de San Ignacio y paralelamente la mía, fue como un retiro y donde pude tener la guía de la vida de San Ignacio de Loyola, fue como si hiciera un Retiro con el mismo San Ignacio, quien se convirtió en mi amigo y confesor, pasar este tiempo de mi reposo, en tan increíble compañía, fue una experiencia maravillosa, porque entendí que yo tampoco estoy sola porque, tengo la Compañía de Jesús.
Yo he recomendado su lectura, a personas, que tienen que pasar tiempo largo de reposo, ya sea por una enfermedad o accidente.