Es una pelÃcula impactante, sobretodo porque está basada en hechos reales y ese tipo de acontecimientos no son precisamente parte de la reputación de Corea del Sur.
El torbellino de emociones que te provoca cada escena, cada ángulo, cada expresión facial de los actores es simplemente admirable y no cualquier producto de entretenimiento logra causar eso.
Siento decir que el shock se genera gracias a que muchas escenas son extremadamente explÃcitas; esos manoseos a menores de edad, por muy actuados y montados que sean, son inapropiados para un montaje de ficción, sobretodo porque un niño no tiene la capacidad de decidir si esa es la imagen que quiere que vendan sobre su trabajo. Parece que esas escenas están ahà con la única intención de causar morbo y polémica en la audiencia, y considero que la pelÃcula hubiera funcionando mucho mejor sin ellas.
De resto, evidentemente no cualquiera puede verla completa, en especial personas altamente sensibles y se requiere tomar el mensaje con discreción. Durante toda la pelÃcula hay que mantener un ojo crÃtico y serio. Sin embargo, eso no quita que la pelÃcula haga un excelente trabajo mostrando la cruda realidad que viven millones y millones de personas a lo largo de todo el mundo.
Sin duda es un mensaje que merece ser más escuchado.