Es un hecho Histórico y Dogmático que la Biblia tal cual la conocemos, es un legado de la Santa Iglesia Católica, por encargo del papa Dámaso I bajo el gobierno del emperador Tolomeo, convertido al cristianismo en el Siglo III. Las distintas reformar y modificaciones vinieron después, por el orgullo de algunos deformadores que se atribuyeron autoridad así mismos para deformarla. Quisieron enseñar a los verdaderos autores a interpretar los libros de los que no fueron ni autores y ni creadores.