Definitivamente, profunda. Una de las mejores de la década pasada, que muestra los profundos laberintos de la mente y como las semillas que se siembran en la infancia rinden sus frutos. Está vez, a consecuencia de una niñez tormentosa, no nos presentan a un asesino en serie, pero ni a un individuo solitario, sagaz e inteligente, cuya personalidad esta tan dividida que las partes si se reconocen entre si, confundiendo a todos, y muy especialmente al espectador. Excelente narrativa, plano secuencia, guión, dirección, personajes y casting, banda sonora, etc... Una preciosidad.