Una porquerÃa de pelÃcula. un total desperdicio de una franquicia que con la versión anterior de Drew Barriyore, Cameron Diaz y Lucy Liu se demostró que tiene potencial para nuevas generaciones, pero de nuevo los ejecutivos codiciosos tuvieron que arruinar una idea interesante con corrección polÃtica rancia, ideologÃas toxicas y virtue signalling/alardeo moral mediocre.