El inicio de la pelÃcula es de cierto modo cansado, no hay taaanto progreso y sà cansa un poco. Sin embargo, conforme va avanzando la pelÃcula te das cuenta de que todo tiene un fin, desde la enseñanza hasta la formación del club. Los personajes tienen una evolución, casi todos para un bien, pero algunos se quedan de cierto modo en lo antiguo, en la conformidad de aprender tradicionalmente. Los que se atreven viven grandes cosas, los que se quedan, no aprenden. Es una fantástica pelÃcula que te deja con lágrimas, pero con un excelente sabor de ojos y oÃdos. ¡Carpe diem!