Aprovechando lo que todo el mundo que ha leÃdo "Pinocho" recuerda de esta maravillosa historia, dedico un famoso refrán a quienes de manera exageradamente negativa han descalificado esra auténtica exquisitez cinematográfica, pero sin aportar para ello argumentos sólidos: "No se ha hecho la miel para la boca del asno".
Si esperaban una pelÃcula para niños, deberÃan antes haberse informado. Lo mismo son luego de los que dejan al retoño horas jugando al Fornite. Pero eso es ya otra historia.
Escenas como la de Pinocho ahorcado son duras, pero qué pretenden: ¿que el director edulcorase el cuento?
Otros la acusan de ser excesivamente lenta, cuando esa parsimonia al narrar la historia es lo que la hace aún más exquisita y cuidada en sus detalles.
En fin: yo lo que aconsejarÃa es que cada cual la vea, a poder ser solo y saque luego su propia conclusión.