Anderson nos mete en un universo chiquito, una casa lujosa y grande pero filmada a los ojos de los protagonistas. En una historia de amor retorcida (también juega su parte una hermana) y hasta algo siniestra, Daniel Day-Lewis y Vicky Krieps bailan un vals (todo es glamoroso) delicioso, es un placer verlos interpretar personajes tan complejos. Él es un modisto deluxe tan caprichoso y engreÃdo como cualquier personaje brillante de la alta sociedad, ella es una muchacha tierna y obediente... ¿o no? Anderson dirige, escribe y se hace cargo de la fotografÃa