La serie es prolija, aunque previsible y con todos los tics usuales de los actores argentinos. Sorprende la espléndida Florencia Raggi, no solo como hermosa mujer sino como una actriz absolutamente atendible. Dicción impecable y un ejemplo de que actuar bien siendo bonita es posible. Felicitaciones, señora. Merece trabajar más y tal vez en paÃses donde hagan cine de calidad internacional.