La verdad me encantó. Llore desde el principio, pero el final sin duda detonó en mà el sentimiento de tristeza y nostalgia al máximo.
Me recordó un poco a "bajo la misma estrella" y "a dos metros de ti". Pero, está en particular siento que tocó lo más profundo de mÃ. Siento que es general las pelÃculas coreanas y japonesas saben muy bien como lograr eso en sus espectadores, con sus frases fuera de lo usual, que van más allá de un simple "te amo" o "te quiero", añadiéndole a ello todo el simbolismo detras, en este caso el precioso significado de las gerberas.
No cambiarÃa nada, por más que anhele un final felÃz entre los protagonistas, me pareció realista.
Ahora solo me toca recomponerme emocionalmente.