MalÃsima, hay que exigir más y no algo tan simple, que vira más hacÃa lo idÃlico, que hacia lo real. El mundo ideal que se intenta plasmar, el de lo multirracial y de visuales perfectas no existe más que en la cabeza de los guionistas, y que de algún otro soñador. La verdad se esconde bajo la alfombra, hoy somos todos inclusivos.