El juego en su planteamiento tiene potencial para ser un buen metroidvania pero en la ejecución falla mucho. El sonido es pésimo. El movimiento del personaje se siente tosco y los enemigos son auténticas esponjas de golpes, solo se pueden combatir con el golpe especial porque el principal les hace cosquillas. Su sistema de reinicio no tiene sentido. Te obligan a hacer recorridos enormes tras una muerte... No es cuestión de que el juego sea difÃcil es más bien que le falta jugabilidad.