Delicado, en algunos momentos "plano", pero, eso es un truco, para llevarte a un mundo de colores y costumbres, lejano a la Europa del 1800...Exótico, prohibido, arriesgando vida y recursos, en una sociedad japonesa cerrada...Antes que los norteamericanos y sus barcos de guerra cambiaran está condición.
Delicado, otra vez, si al protagonista lo juzgas como sus coterráneos.
Con personajes, que en unas líneas se vuelven magníficos...Ay, Helena, mucho mas que una voz maravillosa.
Lo disfruté, también mi hijo...Gracias, Javier, por ese regalo.