No querÃa apresurarme a opinar con solo uno o dos capÃtulos. Sin embargo, ya habiendo visto cinco capÃtulos (son 8 en total), se puede hacer una crÃtica de la serie, aunque todavÃa falte el desenlace.
- Guion (3/10): la idea madre me parece correcta. Servicios de inteligencia que tratan de voltear a un presidente. Sin embargo, está muy mal estructurada. Los capÃtulos son lentos, no tienen un sentido en sà mismo (cada capÃtulo deberÃa tener su propia historia), redundan, no concretan y hay subtramas que quedan colgadas y que no alimentan en nada a la trama principal.
- Personajes (2/10): En ningún momento te hace empatizar con nadie. Ni con el presidente (Amigorena no me gusta como actor, no es creÃble), ni con la esposa (Wexler es muy buena y tiene más fuerza que otros personajes, pero aporta poco), ni el psicólogo (Velázquez es un fenómeno, pero ya entendimos el duelo que está pasando y no hace falta recalcarlo cada dos escenas), ni con el asesor, ni con nadie.
- Puesta en escena (1/10): ¿en qué serie de polÃtica no se realiza una escenografÃa con planos del parlamento, de la casa de gobierno, de la casa presidencial, de las zonas céntricas? Aunque sea que sirvan de inserts. Es como si la serie estuviese abstraÃda de la coyuntura, sin darle lugar al supuesto contexto polÃtico caldente. Por lo menos montá un despacho presidencial creÃble, una quinta de Olivos que se asemeje. Pésimo.
- Dirección (5/10): no te mata. Tiene planos y contraplanos interesantes. La vista en picada en las sesiones me parece muy buena. Los planos con el aire detrás del personaje me parecen un tanto forzados, pero salen de la norma con buenos ratos. La sensación de mareo está bien lograda con la rotación de la cámara (un tanto abusiva). PodrÃa estar mejor, pero sin dudas que no es peor que todo lo demás.
- Sonido (5/10): Me gusta. No desentona. Acompañan la escena, dependiendo de lo que se quiera contar, casi siempre con tintes de tensión. A mi parecer, debieron haber arriesgado un poco más.