Comedia amable, una historia cordial contada por mujer forastera a la vez que tunecina, con el psicoanálisis por bandera.
Pero también hay la semblanza de una situación social y polÃtica que se asume resignadamente, aunque la realidad es que ese trasfondo marca la sobrevivencia de todos los personajes.
Pero el abordaje es de risa, trivial, sin heridas ni acidez, sin mordiente; especie de realismo mágico salpimentado con alegres arabescos. Si obviamos cierta cruda realidad, las profundas contradicciones sociales que evidencia y vemos la pelÃcula plan divertimento, entonces lo vamos a pasar bien con este retrato costumbrista ocurrente, divertido de ver y chistoso por momentos.
Además, podemos advertir una mirada compasiva y abierta al diálogo para con los problemas del Túnez actual. De manera que tomada de manera positiva, la cosa puede concluir como quien se toma un té con menta picantita en el zoco de Túnez.
Escribe Enrique Fernández Lópiz