Homo Argentum es una película que, a mi parecer, deja mucho que desear. La historia presenta varios problemas estructurales que dificultan la experiencia del espectador: hay tramas que directamente no tienen sentido ni finalidad, como la del chico de la calle, que queda inconclusa y sin orientación clara. Esto refleja un guion mal armado, donde uno se pregunta quién fue realmente responsable de organizar la narrativa.
Además, aunque la película ha atraído a mucha gente —probablemente por la novedad y por la participación de Franchella—, la experiencia final resulta decepcionante. Personalmente, siento que ver esta película fue una pérdida de tiempo. Si hubiera sabido de antemano cómo estaba planteada, no hubiera gastado un peso en verla.
En conclusión, Homo Argentum puede llamar la atención por su marketing y su elenco, pero falla a la hora de entregar una historia coherente y satisfactoria. Queda mucho que mejorar en términos de trama y propósito narrativo