Me leí Un amor ayer. Sí, Sara Mesa escribe de maravilla: precisa, directa, visual, sin una palabra de más ni de menos. Esa parte me ha encantado.
Pero la historia… una patata. No es una historia de amor, es la historia de una mujer con manía persecutoria que se obsesiona con un hombre que podría ser perfectamente un cacho tronco con ojos. No entiendo por qué se queda en ese pueblo tanto rato ,por qué se deja abusar por todos, por qué se engancha a alguien que no le muestra el mínimo interés. Hace todo mal, todo el rato, y no hay evolución ni arco de crecimiento.
No es que quiera que todos los libros acaben con un gran aprendizaje, pero dame algo al final. Y no, esa escena de las hormiguitas en las manos y la revelación de por qué robó no me vale. Me he pasado toda la novela viendo a la protagonista tomar malas decisiones y acabar igual que empezó. Frustrante