Desde el principio te atrapa y no puedes parar de leer, paseas por la calles de Sevilla en el siglo XVII de la mano del pintor Juan de Váldes Leal. Vas cambiando de sospechoso y al final da un giro bastante inesperado. He disfrutado muchísimo de esta lectura. Gracias Antonio Puente Mayor por esta forma tuya de transmitir.