Después de haber seguido la saga completa, esta última entrega me dejó un sabor amargo. A un personaje que durante años fue presentado como icónico, aquà lo reducen a alguien común y predecible, con un ego inflado que parece sostener la trama solo para justificar su presencia. Al recordar sus escenas pasadas, lo retratan como un vulgar mujeriego más que como un héroe complejo. Varias secuencias se sienten forzadas, incoherentes y vacÃas, como fuegos artificiales sin chispa real, dejando la sensación de que la historia perdió el rumbo.