Es una excelente manera de lograr una mejor comprensión de la cultura y tradiciones judías para quienes no pertenecemos a esa comunidad pero tenemos relación de amistad o vecindad con algunos de sus miembros. Un recuerdo de afecto para mi vecina y amiga Marcela, que tanto extrañamos cuando se mudó a Israel donde falleció tiempo después, y con cuyos hijos Susana Héctor y Miriam perdí todo contacto. Vilma Di Doménico.