Me gusta el programa pero en muchos momentos el plató es un auténtico gallinero, unos hablan a la vez que otros, y no te enteras de nada. Le diría sin acritud al moderador, que por cierto lo considero un buen profesional, que hiciese un poco más por evitarlo. Luego se pretende, en el mundo de la educación, que en los debates se respeten los turnos de intervención, el orden, las formas, etc.