La interpretación tanto de Anthony Hopkins como de Olivia Colman sencillamente espectacular. En cambio, la manera de exponer un tema tan triste y confuso como el alzheimer no es el más acertado. Pretende enfocarse tanto en la desorientación y caos que sienten los afectados por esta enfermedad que crea confusión en el espectador durante, prácticamente, toda la pelÃcula.