Me diréis que un tío de 46 años no es target de este libro , pero un buen libro no debería tener targets. Aparte del poco talento formal de la narración (limón y sal), trufada además de descripciones de sexóloga repelente que cortan el rollo, me parece un retrato vergonzoso y muy poco realista de unas mujeres "empoderadas" que empiezan a ser adultas pero siguen siendo princesitas déspotas, bobas y superficiales, a pesar de que la vida no es ningún cuento de hadas. Porno blando.