Malísima, no es una serie, es una sucesión de sketches. Zahera está sobreactuado dando alaridos, no te hace empatizar, ni implicarte en ningún momento, no emociona, ni con la situación ni con ellos, porque los personajes no tienen contenido personal, han perdido la oportunidad de contar de forma cómica y humana que es la fusión que tienen las buenas comedias, las circunstancias de un veterinario rural en Galicia