Yo diría que In the Mood for Love es una película contemplativa (lenta para los que no están acostumbrados a este tipo de cine), donde todo pasa a través de miradas, silencios y pequeños gestos. Lo que más me gustó fue la estética, que es maravillosa: los colores, los estampados de los vestidos qipao de la protagonista, sumados a una atmósfera de nostalgia y romanticismo.
Aunque no tiene nada de acción, lo que realmente te llega es esa emoción callada pero profunda, sobre todo en un contexto de amor no correspondido, pero no es tanto que no haya deseo, sino más bien por miedo al qué dirán. El final quizás me recuerda un poco la película “Los paraguas de Cherburgo.”